Aquí podemos comprobar que Quim Monzó ha traducido, casi palabra por palabra, 43 líneas de las 48 que comporta el artículo original, descartando sólo lo que no se puede aplicar a España (lo del PIB) apropiandose del 91% de un artículo "currado" por otro periodista que, a lo mejor, cobró 10 veces menos.
A esta traducción, Quim Monzó aportó 12 líneas de texto "supuestamente" (hasta que encontremos su origen) propio. Es decir que de 41 líneas, el 29% se debe a la pluma de Quim Monzó en un artículo firmado y cobrado como 100% Quim Monzó.
¿Dónde está el error?